close
ContabilidadFiscalidad

El sujeto pasivo y la inversión del sujeto pasivo en el IVA

sujeto-pasivo

Como autónomos y empresarios tenemos que hacer frente a un montón de leyes, normas y conceptos excesivamente técnicos. Esto ocurre con el concepto de sujeto pasivo e inversión del sujeto pasivo. ¿Quién es el sujeto pasivo? ¿Qué significa inversión del sujeto pasivo? ¿Cuándo se aplica? Son dudas que nos han surgido en algún momento. Por ello nos hemos leído el conjunto de leyes que hablan de ello para explicártelo por si algún día lo necesitas ;).

¿Qué es el sujeto pasivo?

En el marco de una relación jurídica, se utiliza la idea de sujeto pasivo para denominar a la parte sobre la que recae la obligación. El sujeto pasivo es el deudor que se obliga voluntariamente al pago de una obligación a cambio de adquirir un bien o servicio. Por el contrario, el sujeto activo es el que tiene derecho a exigir al sujeto pasivo que cumpla con la obligación que contrajo.

Cuando hablamos de impuestos, el sujeto pasivo es toda persona física o jurídica sobre la que recae la obligación tributaria. Es decir, quien debe pagar el impuesto. En otras palabras, el sujeto pasivo es aquella persona que genera el hecho económico por el que se paga el impuesto.

En el IRPF, el sujeto pasivo son todas las personas físicas y jurídicas que deben pagar el tributo. Estas mismas personas han sido las responsables de generar el tributo al obtener ingresos susceptibles de incrementar o poseer un patrimonio.

En el caso del IVA, el sujeto pasivo son las personas físicas y jurídicas que entregan bienes o prestan servicios sujetos al impuesto. Mientras que el contribuyente es el consumidor, el que realiza una comprar y adquiere el bien o el servicio. La persona o empresa debe cobrar el impuesto, declararlo y pagar a la Agencia Tributaria por lo que ha cobrado. Por eso se considera que es el sujeto pasivo. Porque es a la empresa que vende el producto o servicio a quien Hacienda podrá exigirle el pago del IVA. El contribuyente, en cambio, es aquel que realmente paga el impuesto. Pero el Estado jamás va a preguntarle si ha pagado o no el impuesto.

Esta diferencia entre el sujeto pasivo y el contribuyente solo existe en los impuestos indirectos. Y es que en los directos ambos son la misma persona.

¿Qué es la inversión del sujeto pasivo?

Acabamos de ver que, según la ley del IVA, los sujetos pasivos son las personas físicas o jurídicas que comercialicen con bienes o servicios sujetos al impuesto. Sin embargo, existen ciertas circunstancias en las que se produce la inversión del sujeto pasivo. Esto implica que la condición de sujeto pasivo recae en aquella persona que compra el bien o recibe el servicio.

En la inversión del sujeto pasivo se traslada el carácter del sujeto pasivo desde quien emite la factura a quien la paga. El que emite la factura no está obligado frente a la AEAT, sino que el obligado será quien recibe y paga la factura.

¿Cuándo se aplica la inversión del sujeto pasivo?

Para realizar la inversión del sujeto pasivo es necesario que el destinatario de la factura sea un empresario o profesional y que actúe como tal.

La inversión del sujeto pasivo se producirá en las siguientes operaciones:

  • Cuando se realicen por personas o empresas no establecidas dentro del territorio de aplicación del impuesto. Esto ocurre, por ejemplo, con la prestación de servicios a una empresa de las Islas Canarias (“Cómo funciona el IVA canario”) o en caso de operaciones intracomunitarias.
  • Entregas de oro sin elaborar o de productos semi elaborados de oro de ley igual o superior a 325 milésimas.
  • Operaciones de entregas de desechos y desperdicios industriales.
  • En prestaciones de servicios que tengan por objeto derechos de emisión, reducciones certificadas de emisiones y unidades de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Entregas de bienes inmuebles como consecuencia de un proceso concursal.
  • Entregas efectuadas en ejecución de la garantía constituida sobre los bienes inmuebles.
  • Ejecuciones de obra, así como las cesiones de personal para su realización, como consecuencia de contratos directamente formalizados entre el promotor y el contratista que tengan por objeto la urbanización de terrenos o la construcción o rehabilitación de edificaciones.
  • Entregas de plata, platino y paladio, teléfonos móviles, consolas de videojuegos, ordenadores portátiles y tabletas digitales.

¿Cómo emito una factura con inversión de sujeto pasivo?

Cuando realicemos una operación sometida a la inversión del sujeto pasivo, habremos de emitir una factura teniendo en cuenta lo siguiente:

  • La factura se emite sin IVA.
  • Debe figurar la mención “Inversión del sujeto pasivo”.
  • Reflejar el motivo por el cual la factura está exenta de IVA. Podemos indicar: “Exenta de IVA por aplicación del artículo 84, uno, punto 2 de la Ley de IVA”.

Como emisores de la factura, deberemos reflejar estas cantidades en el modelo 303 a nivel informativo en el apartado de “operaciones no sujetas o con inversión del sujeto pasivo que originan el derecho a la deducción”. Así como en el modelo 390 en el apartado de “operaciones no sujetas por reglas de localización o con inversión del sujeto pasivo”.

¿Qué pasa si recibo una factura con inversión de sujeto pasivo?

Si recibes una factura con inversión del sujeto pasivo deberás contabilizar el IVA en los libros contables. Además, tendrás que informarlo a la Agencia Tributaria a través del modelo 303 dentro del IVA devengado en las casillas 12 y 13.

Agiliza la gestión de tus impuestos con Holded

Tags : impuestosIVA